Las excusas que usamos para no empezar la dieta PDF Imprimir E-mail

Es verdad que tomar la decisión de iniciar y llevar un régimen en serio no es broma. Debemos convencernos con todas nuestras fuerzas de la necesidad de perder pero, sin postergar el inicio. Encontrará aquí varias excusas comunes que, por cierto, no debemos usar.

Yo almuerzo (o ceno) siempre en restaurantes
O también: “No hay quien me prepare la dieta”. Siempre encontraremos la solución a esas pequeñas dificultades de la dieta, preparemos la comida nosotros mismos, llevemos nuestro almuerzo si es necesario. De hecho, si tenemos un programa dietético debemos darnos el tiempo de buscar dónde comer o quién nos prepare esos alimentos. Normalmente, la dieta está organizada para ser seguida durante una, dos o tres semanas. Por lo tanto, uno debe haber tomado sus previsiones y comprado todo lo necesario para su correcta elaboración o buscado los restaurantes donde sirven los platos mencionado en su régimen.

Empezaré el lunes
No se imagina la cantidad de personas que “empiezan” una nueva dieta todos los lunes, así como todos los principios de mes y los 1º de enero de cada año. Ciertamente, usamos esta justificación cuando no estamos decididos a hacer dieta, con mucha suerte terminará el martes o miércoles si es que no la rompemos el mismo día lunes a las pocas horas de haberla comenzado. Si ya tomo la decisión de hacer dieta, empiece ahora mismo. No empiece mañana para poder “despedirse” hoy.

No empiece la dieta dentro de una semana, después de su cumpleaños, después del matrimonio de sus mejores amigos o después de esa actividad tan importante. ¡Haga un compromiso con usted mismo y empiece a resolver su problema desde hoy! Este mismo consejo es aplicable a aquella persona que pretende dejar de beber, fumar o usar estupefacientes. Si decidimos empezar la dieta luego, no le estamos dando la importancia debida, porque consideramos que aquella reunión por la que aplazamos nuestra dieta es más importante que nuestra salud y, sin duda, fracasaremos en nuestro intento de bajar de peso.

¿Para qué hacer dieta si ya he hecho varias y siempre recupero peso?
Lo más seguro es que no haya hecho la dieta a plena conciencia y que no haya seguido una dieta de mantenimiento ordenada. Piense que esta vez ha de lograrlo. No justifique su desgano por los malos resultados de dietas anteriores (por no haberlas hecho bien), por el contrario, ahora esfuércese y verá resultados más pronto de lo que se imagina.

No recuperaremos peso si consideramos firmemente que ésta será nuestra última dieta porque ya no volveremos a lucir kilos de más. Para ello, sí necesitaremos una buena dieta de mantenimiento.

Las dietas me quitan energía y yo tengo que trabajar (estudiar) todo el día
Una dieta para perder peso no debe quitarnos energía, lo que nos quita energía es el sobrepeso. Jamás una dieta adecuada se “chupará” nuestras energías, muy por el contrario, la dieta y la reducción del peso nos deberían permitir tener e irradiar más energía que nunca, ya que un régimen adecuado tiene los nutrientes, vitaminas, minerales y enzimas necesarios para sobrevivir, llevándonos a una vida saludable, emocional y estéticamente mejor.

Tengo una vida social ajetreada
Todos los que no somos ermitaños tenemos una vida social relativamente ajetreada. No debemos buscar en las reuniones sociales o de negocios la justificación para no empezar o para romper nuestro régimen. Lo cierto es que sólo demuestra poca voluntad. Si respeta la dieta en las primeras reuniones, verá que cada vez se hará más fácil.

Ya estoy en mi peso, pues yo nunca seré flaquito
Esta es una justificación muy socorrida por quienes han hecho dieta, se aburrieron y ya no quieren continuar con el régimen, aun cuando saben que deben bajar algunos pocos kilos más.

Ya no soy joven
O sus similares: “Estoy con la menopausia”. “Estoy tomando hormonas”. Es cierto que todas estas son causas de mayor dificultad para reducir peso, pero si perseveramos en la dieta de todas maneras bajaremos.

 
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